“Jehová es mi luz y mi salvación”: una oración que mira el peligro, busca el rostro de Dios y aprende a esperar.
14 versículosTambién Salmo 26Reina Valera 1909
Salmo de David.
1JEHOVÁ es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?
2Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
3Aunque se asiente campo contra mí, no temerá mi corazón: aunque contra mí se levante guerra, yo en esto confío.
4Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
5Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; ocultaráme en lo reservado de su pabellón; pondráme en alto sobre una roca.
6Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: cantaré y salmearé á Jehová.
7Oye, oh Jehová, mi voz con que á ti clamo; y ten misericordia de mí, respóndeme.
8Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová.
9No escondas tu rostro de mí, no apartes con ira á tu siervo: mi ayuda has sido; no me dejes y no me desampares, Dios de mi salud.
10Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.
11Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud, á causa de mis enemigos.
12No me entregues á la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.
13Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.
14Aguarda á Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón: sí, espera á Jehová.
El Salmo 27 une dos movimientos: una declaración valiente de confianza y una súplica vulnerable. La fe del orante no elimina el clamor; le da un lugar hacia donde dirigirlo.
La petición central es permanecer cerca de Dios y contemplar su hermosura. El final no ofrece una salida rápida: invita a esperar con esfuerzo, ánimo y un corazón fortalecido.
Una duda frecuente
¿Es el Salmo 27 o el Salmo 26?
Es el mismo canto. La numeración hebrea lo presenta como Salmo 27; la tradición griega y latina lo numera como Salmo 26. Por eso algunas ediciones católicas muestran ambos números.
Puedes comprobar la doble numeración y leer una traducción católica contemporánea en la Biblia oficial del Vaticano.
Hazlo oración
Cómo rezar el Salmo 27
Nombra aquello que hoy despierta tu temor.
Lee el versículo 1 como una respuesta de confianza.
Haz tuya la petición del versículo 8: buscar el rostro de Dios.
Termina repitiendo el versículo 14 mientras esperas.
Oración inspirada en el Salmo 27
Sé mi luz mientras espero
Señor, sé mi luz cuando no veo con claridad y mi salvación cuando el miedo me encierra. Una cosa quiero buscar: permanecer cerca de ti y reconocer tu bondad en la tierra de los vivientes. No escondas tu rostro, enséñame tu camino y recoge mi vida. Dame valentía para esperar y fortalece mi corazón. Amén.
Preguntas sobre este salmo
¿Cuándo puedo rezarlo?
Cuando tienes miedo
Comienza con una confesión de luz y fortaleza frente a lo que amenaza.
Durante una espera larga
El último versículo acompaña procesos que no tienen una respuesta inmediata.
Cuando buscas dirección
La petición “enséñame tu camino” permite entregar decisiones concretas.
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